Durante los años sesenta, Pablo Picasso, tras conocer al impresor Arnera, se dedicó a trabajar con linóleo, creando más de 200 grabados en esta técnica innovadora a lo largo de casi una década. Su obra 'Buste de femme d'après Cranach le jeune' destaca por el uso magistral del color y la luz, combinando tonos fríos y cálidos en una composición tonal armónica. A través de la abstracción y la reinterpretación de temas clásicos, Picasso mostró su singularidad artística al ofrecer diversas perspectivas sobre un mismo motivo.