Este documento discute el desarrollo del capitalismo en España y América Latina. Explica que ni España ni las colonias latinoamericanas pudieron desarrollarse como naciones capitalistas industriales, ya que sirvieron principalmente como proveedores de materias primas para Europa. A pesar de que contribuyeron a la expansión del mercado mundial, no pudieron realizar plenamente la revolución democrático-burguesa. Debido a esto, tanto España como América Latina permanecieron atrasadas y dependientes del capitalismo europeo.