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![25
Respiración
La respiración es una función natural y espontánea que se realiza normalmente sin
participación de la voluntad, pero también puede responder a un control consciente y
voluntario.
Los ejercicios respiratorios tienen como fin tomar consciencia de ese proceso natural, mejorar
y ampliar la capacidad respiratoria y la ventilación pulmonar, facilitar su control durante el
movimiento, corregir anomalías referentes a esa función.
En los ejercicios respiratorios es necesario no forzar al alumno; respetar ante todo la
espontaneidad del acto respiratorio y usar la intervención voluntaria para sentir los procesos
naturales, ampliarlos y aplicarlos a determinados movimientos o secuencias. La adecuación
de la respiración al movimiento evita fatigas indebidas, pero esa adecuación debe dirigirse
más que nada a evitar fatigas y que con las falsas tensiones o desajustes rítmicos se corte el
fluir libre de esa función.
Aquellas personas que presenten un caudal respiratorio muy pequeño deben ejercitarse espe-
cialmente y de forma individual para ampliarlo, a fin de que su poca capacidad respiratoria no
coarte el proceso del movimiento corporal.
La coordinación del movimiento con la respiración puede responder a tres diferentes casos:
a) la adaptación natural del fluir respiratorio al proceso de movimiento, sin obstaculizarlo;
[. . .] a) Hemos señalado ya que la adecuación de la respiración al movimiento debe realizarse
de modo orgánico, evitando la inhibición inconsciente de esta función para no sobrecargar el
esfuerzo muscular realizado. Sin embargo, para llegar a esta adecuación natural y poder
"olvidarse" de la respiración, en muchos casos se hace necesario ejercitar su control
consciente mediante ejercicios destinados a ese fin. Durante el movimiento y sus evoluciones
la respiración debe ser un acto involuntario capaz de adaptarse a los cambios tónicos y
rítmicos que la acción corporal requiere.
b) la utilización de la respiración para favorecer la relajación;
b) Cada movimiento, primariamente, tiene una parte activa y otra pasiva. La parte activa es la
que está realizada por sucesivas contracciones musculares que desarrollan una o varias ener-
gías. La fase pasiva corresponde a la distensión controlada o al aflojamiento-relajamiento de
los músculos trabajados en la fase anterior. Para utilizar la respiración como auxiliar en la
relajación, es decir, para favorecerla y potenciarla, se coordina la inspiración con la fase
muscular activa Yt la espiración con la fase pasiva. Ya se trate de relajaciones segmentarias,
aflojamientos parciales o globales, al yuxtaponerse con la salida lenta o rápida del aire (es-
piración) las sensaciones de peso y abandono a la gravedad se intensifican por el "vaciarse"
de los pulmones.
c) la utilización de la respiración para la emisión sonora durante el movimiento.](https://image.slidesharecdn.com/antologiavirtualec-150620061408-lva1-app6891/85/Antologia-virtual-expresion-corporal-25-320.jpg)




















![46
EL LENGUAJE CORPORAL8
Günther Rebel
¿No ha observado en su vida diaria cómo se dan las personas, cómo hablan entre ellas, la
postura corporal que mantienen mientras lo hacen la forma de moverse que adoptan, lo que
expresa la mímica y los gestos y hacia dónde miran los ojos del interlocutor? ¿No le ha
llamado la que con frecuencia lenguaje corporal y el lenguaje hablado no coinciden?
También puede suceder que nos sometamos convenciones o que nos comportemos
“artificialmente”. Nos vestimos de forma especial cuando queremos llamar la atención de los
demás y cuando queremos que los demás se den de que "somos alguien" (el hábito no hace
al monje). O por el contrario, nos salimos del papel, porque ya se sabe que sobre gustos no
hay nada escrito, y que cada persona tiene su propio estilo. Puede que observemos las
miradas del soslayo, pero, a pesar de todo, otras veces arriesgamos un ojo de la cara.
Cuando todo sale mal, las rodillas tiemblan y se ponen y se ponen los pies de polvorosa.
Deberíamos "guardar la compostura” tener un aire cool e indolente, pero probablemente
dejemos caer la cabeza y nos encojamos de hombros. Metemos la barriga y al mismo tiempo
nos cuidemos mucho de no pararnos tiesos. Y cuando nos sentimos observados ¿qué
hacemos entonces con nuestro cuerpo? Fíjese en lo que usted mismo y los demás hacen, o
en lo que hace cualquier conductor mientras espera a que el semáforo se ponga en verde.
Así pasamos casi siempre por nuestra existencia cotidiana: sin ser demasiado conscientes de
lo que hacemos. De vez en cuando nos rascamos la cabeza perplejos, nos mesamos un
mechón de pelo imaginario de la cara, o no sabemos qué hacer con las manos... Y no nos
damos cuenta. Hablamos entre nosotros de las cosas más variopintas... y la mayoría de las
veces lo hacemos sin palabras.
Una persona puede dejar de hablar, pero no puede dejar de comunicarse con su cuerpo. Con
él puede decir verdades o mentiras, pero no puede dejar de decir algo. Paradójicamente,
existe la posibilidad de dar la menor información posible sobre uno mismo (aunque ese
mínimo sea siempre digno de tomarse en consideración); podemos aceptamos y actuar como
se espera o puede esperarse que lo hagamos (en realidad, el hecho de que de esta forma
podamos retener información sobre nosotros mismos constituye el motor para cuidar las
formas de cortesía).
Por último, no hay que olvidar que, aunque probablemente no haya una sola persona en esta
sociedad cuya posición le permita utilizar en toda su extensión el lenguaje expresivo, o ni
siquiera una parte considerable del mismo, todas las personas poseen un cierto conocimiento
del mismo vocabulario de los símbolos corporales, y la comprensión de un lenguaje corporal
común es la razón que nos permite denominar sociedad a una aglomeración de individuos.
(Erwin Goffmann, en Verhalten in sozialen Situation [Conducta en situaciones sociales], 1971).
Incluso la distancia que intuitivamente mantienen entre sí las personas puede verse desde el
8
Julia Fernandez Treviño (trad.), Madrid, Edaf, 2002, pp. 15-77](https://image.slidesharecdn.com/antologiavirtualec-150620061408-lva1-app6891/85/Antologia-virtual-expresion-corporal-46-320.jpg)





















![68
¿Por qué el movimiento?9
Maro Wejebe; Mireya Y Mercedes Montes
Rudolf Von Laban (1879-1958), gran predicador de la danza moderna liberada de la
música y el teatro, de Dalcroze, creador de la Euritmia, de Mary Wigman (1886-1937),
para quien la danza no podía existir sin formas ni éxtasis, logró desarrollar un nuevo tipo
de gestualidad hasta conformar un estilo y una teoría propia en el que la danza se
convierte en un vehículo de expresión. Laban realizó una profunda investigación del
movimiento corporal, concretada en los diversos tratados de movimiento en el espacio.
Sus cualidades del movimiento y la escritura del mismo, constituyen una base
metodológica fundamental para las diversas terapias corporales, la enseñanza y la
creación de danza en el siglo XX.
A partir de los estudios de él basados en varias técnicas (la eutonía de Alexander [1908-
1994], Feldenkrais [1904-1984] y Laban [1970]), se ha logrado avanzar notablemente en
el conocimiento del movimiento. El estudio anatómico y fisiológico del cuerpo humano,
desde la perspectiva de la sensopercepción, permite adquirir un conocimiento sensible y
concreto, creativo y de exploración, donde la persona puede sentir, saber y concientizar
qué es lo que ocurre y qué recursos facilitan el movimiento, las posturas y las diversas
destrezas y habilidades.
Según Laban (1970), a través de las calidades de movimiento (flujo, espacio, peso y
tiempo) se trabaja la estructura corporal física y psicológica que permita:
o Sensibilizar el esquema postural y la imagen corporal.
o Desarrollar y estimular el movimiento natural y propio. A partir de impulsos básicos,
reflejos, como son el desperezarse, el estirarse, el retorcerse, el erguirse, etcétera, se
facilita el movimiento de todos los grupos musculares en todas sus posibilidades, con
todos los matices, recuperando así la gama completa de accionar humano.
o Dar elementos científicos para que puedan reconocerse los recursos que favorecen la
salud articular, muscular y postural.
o Afinar, precisar el gesto, capacitar en la escucha inteligente de su propio movimiento y
también en el de las otras personas.
o Utilizar el espacio interno y externo, incrementando las posibilidades articulares, los
movimientos y posturas fisiológicos.
o Ejecutar ejercicios para lograr un buen uso y equilibrio corporal.
o Modular los tonos musculares; realizando ejercicios que aumentel), y disminuyan
conscientemente el tono muscular, afinándolo de acuerdo con las necesidades del
movimiento.
o Facilitar las acciones de equilibrar, desequilibrar, expandir, recoger, impulsar, contener,
etcétera, las cuales constituyen material de análisis y de trabajo; propiciar juegos que
9
En Danza educativa para personas con Síndrome de Down, México, Conaculta-Cenart-INBA, 2003, pp. 101-
106.](https://image.slidesharecdn.com/antologiavirtualec-150620061408-lva1-app6891/85/Antologia-virtual-expresion-corporal-68-320.jpg)






Este documento presenta información sobre la expresión corporal y su conceptualización. Resume diferentes conceptos clave como la toma de conciencia del cuerpo, la independización muscular, el fluir del movimiento orgánico, y la relajación y distensión controlada. El objetivo general es ampliar el conocimiento sobre la expresión corporal y proporcionar una base conceptual para comprender este tema.
























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Respiración
La respiración es una función natural y espontánea que se realiza normalmente sin
participación de la voluntad, pero también puede responder a un control consciente y
voluntario.
Los ejercicios respiratorios tienen como fin tomar consciencia de ese proceso natural, mejorar
y ampliar la capacidad respiratoria y la ventilación pulmonar, facilitar su control durante el
movimiento, corregir anomalías referentes a esa función.
En los ejercicios respiratorios es necesario no forzar al alumno; respetar ante todo la
espontaneidad del acto respiratorio y usar la intervención voluntaria para sentir los procesos
naturales, ampliarlos y aplicarlos a determinados movimientos o secuencias. La adecuación
de la respiración al movimiento evita fatigas indebidas, pero esa adecuación debe dirigirse
más que nada a evitar fatigas y que con las falsas tensiones o desajustes rítmicos se corte el
fluir libre de esa función.
Aquellas personas que presenten un caudal respiratorio muy pequeño deben ejercitarse espe-
cialmente y de forma individual para ampliarlo, a fin de que su poca capacidad respiratoria no
coarte el proceso del movimiento corporal.
La coordinación del movimiento con la respiración puede responder a tres diferentes casos:
a) la adaptación natural del fluir respiratorio al proceso de movimiento, sin obstaculizarlo;
[. . .] a) Hemos señalado ya que la adecuación de la respiración al movimiento debe realizarse
de modo orgánico, evitando la inhibición inconsciente de esta función para no sobrecargar el
esfuerzo muscular realizado. Sin embargo, para llegar a esta adecuación natural y poder
"olvidarse" de la respiración, en muchos casos se hace necesario ejercitar su control
consciente mediante ejercicios destinados a ese fin. Durante el movimiento y sus evoluciones
la respiración debe ser un acto involuntario capaz de adaptarse a los cambios tónicos y
rítmicos que la acción corporal requiere.
b) la utilización de la respiración para favorecer la relajación;
b) Cada movimiento, primariamente, tiene una parte activa y otra pasiva. La parte activa es la
que está realizada por sucesivas contracciones musculares que desarrollan una o varias ener-
gías. La fase pasiva corresponde a la distensión controlada o al aflojamiento-relajamiento de
los músculos trabajados en la fase anterior. Para utilizar la respiración como auxiliar en la
relajación, es decir, para favorecerla y potenciarla, se coordina la inspiración con la fase
muscular activa Yt la espiración con la fase pasiva. Ya se trate de relajaciones segmentarias,
aflojamientos parciales o globales, al yuxtaponerse con la salida lenta o rápida del aire (es-
piración) las sensaciones de peso y abandono a la gravedad se intensifican por el "vaciarse"
de los pulmones.
c) la utilización de la respiración para la emisión sonora durante el movimiento.](https://image.slidesharecdn.com/antologiavirtualec-150620061408-lva1-app6891/85/Antologia-virtual-expresion-corporal-25-320.jpg)




















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EL LENGUAJE CORPORAL8
Günther Rebel
¿No ha observado en su vida diaria cómo se dan las personas, cómo hablan entre ellas, la
postura corporal que mantienen mientras lo hacen la forma de moverse que adoptan, lo que
expresa la mímica y los gestos y hacia dónde miran los ojos del interlocutor? ¿No le ha
llamado la que con frecuencia lenguaje corporal y el lenguaje hablado no coinciden?
También puede suceder que nos sometamos convenciones o que nos comportemos
“artificialmente”. Nos vestimos de forma especial cuando queremos llamar la atención de los
demás y cuando queremos que los demás se den de que "somos alguien" (el hábito no hace
al monje). O por el contrario, nos salimos del papel, porque ya se sabe que sobre gustos no
hay nada escrito, y que cada persona tiene su propio estilo. Puede que observemos las
miradas del soslayo, pero, a pesar de todo, otras veces arriesgamos un ojo de la cara.
Cuando todo sale mal, las rodillas tiemblan y se ponen y se ponen los pies de polvorosa.
Deberíamos "guardar la compostura” tener un aire cool e indolente, pero probablemente
dejemos caer la cabeza y nos encojamos de hombros. Metemos la barriga y al mismo tiempo
nos cuidemos mucho de no pararnos tiesos. Y cuando nos sentimos observados ¿qué
hacemos entonces con nuestro cuerpo? Fíjese en lo que usted mismo y los demás hacen, o
en lo que hace cualquier conductor mientras espera a que el semáforo se ponga en verde.
Así pasamos casi siempre por nuestra existencia cotidiana: sin ser demasiado conscientes de
lo que hacemos. De vez en cuando nos rascamos la cabeza perplejos, nos mesamos un
mechón de pelo imaginario de la cara, o no sabemos qué hacer con las manos... Y no nos
damos cuenta. Hablamos entre nosotros de las cosas más variopintas... y la mayoría de las
veces lo hacemos sin palabras.
Una persona puede dejar de hablar, pero no puede dejar de comunicarse con su cuerpo. Con
él puede decir verdades o mentiras, pero no puede dejar de decir algo. Paradójicamente,
existe la posibilidad de dar la menor información posible sobre uno mismo (aunque ese
mínimo sea siempre digno de tomarse en consideración); podemos aceptamos y actuar como
se espera o puede esperarse que lo hagamos (en realidad, el hecho de que de esta forma
podamos retener información sobre nosotros mismos constituye el motor para cuidar las
formas de cortesía).
Por último, no hay que olvidar que, aunque probablemente no haya una sola persona en esta
sociedad cuya posición le permita utilizar en toda su extensión el lenguaje expresivo, o ni
siquiera una parte considerable del mismo, todas las personas poseen un cierto conocimiento
del mismo vocabulario de los símbolos corporales, y la comprensión de un lenguaje corporal
común es la razón que nos permite denominar sociedad a una aglomeración de individuos.
(Erwin Goffmann, en Verhalten in sozialen Situation [Conducta en situaciones sociales], 1971).
Incluso la distancia que intuitivamente mantienen entre sí las personas puede verse desde el
8
Julia Fernandez Treviño (trad.), Madrid, Edaf, 2002, pp. 15-77](https://image.slidesharecdn.com/antologiavirtualec-150620061408-lva1-app6891/85/Antologia-virtual-expresion-corporal-46-320.jpg)





















![68
¿Por qué el movimiento?9
Maro Wejebe; Mireya Y Mercedes Montes
Rudolf Von Laban (1879-1958), gran predicador de la danza moderna liberada de la
música y el teatro, de Dalcroze, creador de la Euritmia, de Mary Wigman (1886-1937),
para quien la danza no podía existir sin formas ni éxtasis, logró desarrollar un nuevo tipo
de gestualidad hasta conformar un estilo y una teoría propia en el que la danza se
convierte en un vehículo de expresión. Laban realizó una profunda investigación del
movimiento corporal, concretada en los diversos tratados de movimiento en el espacio.
Sus cualidades del movimiento y la escritura del mismo, constituyen una base
metodológica fundamental para las diversas terapias corporales, la enseñanza y la
creación de danza en el siglo XX.
A partir de los estudios de él basados en varias técnicas (la eutonía de Alexander [1908-
1994], Feldenkrais [1904-1984] y Laban [1970]), se ha logrado avanzar notablemente en
el conocimiento del movimiento. El estudio anatómico y fisiológico del cuerpo humano,
desde la perspectiva de la sensopercepción, permite adquirir un conocimiento sensible y
concreto, creativo y de exploración, donde la persona puede sentir, saber y concientizar
qué es lo que ocurre y qué recursos facilitan el movimiento, las posturas y las diversas
destrezas y habilidades.
Según Laban (1970), a través de las calidades de movimiento (flujo, espacio, peso y
tiempo) se trabaja la estructura corporal física y psicológica que permita:
o Sensibilizar el esquema postural y la imagen corporal.
o Desarrollar y estimular el movimiento natural y propio. A partir de impulsos básicos,
reflejos, como son el desperezarse, el estirarse, el retorcerse, el erguirse, etcétera, se
facilita el movimiento de todos los grupos musculares en todas sus posibilidades, con
todos los matices, recuperando así la gama completa de accionar humano.
o Dar elementos científicos para que puedan reconocerse los recursos que favorecen la
salud articular, muscular y postural.
o Afinar, precisar el gesto, capacitar en la escucha inteligente de su propio movimiento y
también en el de las otras personas.
o Utilizar el espacio interno y externo, incrementando las posibilidades articulares, los
movimientos y posturas fisiológicos.
o Ejecutar ejercicios para lograr un buen uso y equilibrio corporal.
o Modular los tonos musculares; realizando ejercicios que aumentel), y disminuyan
conscientemente el tono muscular, afinándolo de acuerdo con las necesidades del
movimiento.
o Facilitar las acciones de equilibrar, desequilibrar, expandir, recoger, impulsar, contener,
etcétera, las cuales constituyen material de análisis y de trabajo; propiciar juegos que
9
En Danza educativa para personas con Síndrome de Down, México, Conaculta-Cenart-INBA, 2003, pp. 101-
106.](https://image.slidesharecdn.com/antologiavirtualec-150620061408-lva1-app6891/85/Antologia-virtual-expresion-corporal-68-320.jpg)




