Este documento discute la importancia de vincular la arquitectura con el entorno natural. Argumenta que la falta de esta vinculación puede dar lugar a problemas medioambientales, socioeconómicos, psíquicos y de bienestar. También explora cómo las culturas ancestrales solían construir de forma más armoniosa con la naturaleza en comparación con los enfoques arquitectónicos modernos.