El diseño industrial se aplica al desarrollo de casi todos los productos, especialmente electrodomésticos, muebles, equipos electrónicos, vehículos y empaquetado. Los diseñadores industriales trabajan en conjunto con otros especialistas en áreas como ingeniería, marketing y ergonomía para crear productos que satisfagan las necesidades de los usuarios y sean fáciles de usar. El diseño industrial también se aplica al diseño de transportes como aviones, trenes y buses.