Aristóteles concibe al ser humano como una sustancia compuesta de alma y cuerpo, donde el alma es la forma y el cuerpo la materia. A diferencia de Platón, que veía el alma y el cuerpo como entidades separadas, Aristóteles sostiene que existe una unión sustancial entre ambos. Distingue tres tipos de alma: vegetativa, sensitiva y racional. El alma racional, propia del ser humano, incluye tanto las funciones irracionales como las racionales o intelectivas. Aunque no acepta la inmortal