El documento describe el estilo artístico del Renacimiento en Italia durante el siglo XV conocido como Quattrocento. Se caracterizó por una vuelta a los modelos clásicos de la Antigüedad grecorromana y un énfasis en la belleza, la proporción y la perspectiva. Algunos de los principales edificios renacentistas en Florencia fueron la cúpula de Santa María del Fiore, diseñada por Brunelleschi, y la Basílica de San Lorenzo y la Capilla Pazzi.