La arquitectura griega se desarrolló entre los siglos VII a.C. y II d.C. y se caracterizó por la proporción y armonía. Los órdenes clásicos fueron el dórico, jónico y corintio. Los templos griegos tenían plantas como el in antis, próstilo o períptero. Atenas contaba con importantes construcciones como el Partenón, el Erecteión y el Teatro de Dioniso.