Este documento discute el diseño curricular como un factor clave para lograr la calidad educativa. Define la calidad como un proceso de mejora continua que debe beneficiar a todos los estudiantes. Argumenta que las reformas educativas a menudo no llegan al aula porque no se traducen en cambios curriculares concretos. Para lograr verdadera calidad, el currículo debe responder a las necesidades actuales de los estudiantes y la sociedad.