El documento describe las propiedades y funciones principales del tejido óseo, incluyendo la rigidez, resistencia, ligereza y flexibilidad, así como su capacidad de autorreparación y metabolismo activo. También explica que la artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune caracterizada por la inflamación de las articulaciones, la destrucción del cartílago y el hueso subyacente, que puede afectar a otros órganos y causar deformidad articular en muchos pacientes.