La Política Agrícola Común (PAC) tiene como objetivos conseguir alimentos de calidad, apoyar la renta de los agricultores y ganaderos europeos, y mantener el medio ambiente y el medio rural. Afecta a la agricultura de los 28 estados miembros de la Unión Europea, que emplea al 50% de la superficie y da trabajo a 46 millones de personas. La PAC ha evolucionado desde su creación en 1957 para lograr la seguridad alimentaria y la competitividad agrícola de forma sostenible.