La atención permite seleccionar y enfocarse en información relevante. Existen diferentes tipos de atención como la automática, voluntaria e involuntaria. Una atención adecuada es fundamental para las funciones cognitivas, mientras que alteraciones como la hiper o hipo prosexia pueden ser indicativas de trastornos psicológicos. La atención es un proceso limitado que requiere filtrar estímulos para concentrarse de manera efectiva.