El autorretrato es una representación del artista que explora su identidad, emociones y auto-creación desde el siglo XV. Se utiliza como herramienta de auto-estudio y proyección, reflejando no solo la realidad del artista, sino también sus fantasías y roles en diferentes facetas de la vida. La evolución del autorretrato ha implicado un cambio en la percepción del rostro como un simple espejo del alma hacia una construcción social más compleja.