El documento resume el arte barroco en Europa durante el siglo XVII. Se divide Europa entre las zonas católicas y protestantes tras la pérdida de unidad religiosa. El barroco se utiliza como instrumento del poder de la Iglesia y la monarquía. La escultura barroca busca el movimiento y la expresión de emociones. Destacan Bernini en Italia con su escultura dramática y expresiva, y en España la imaginería religiosa tallada en madera de maestros como Gregorio Fernández y Martínez Montañés.