El Papa Benedicto XVI reflexiona sobre cómo el arte, especialmente obras que expresan la fe, pueden ayudar a las personas a acercarse a Dios y fortalecer su oración. El arte sacro, como la arquitectura gótica o la música de Bach, a menudo toca el corazón y eleva el espíritu hacia lo divino. Las expresiones artísticas son oportunidades para recordar a Dios y crecer en la relación con Él.