La escultura gótica se caracteriza por evolucionar hacia el naturalismo, la expresividad y el movimiento. Destacan las escuelas francesa, italiana, alemana y de Borgoña. En España destacan obras en catedrales de Burgos, León y Toledo que siguen modelos franceses, así como sepulcros de Gil de Siloé en la Cartuja de Miraflores. El maestro Bartomeu creó relieves y sepulcros en Aragón, como el de Pedro III en Santes Creus.