Los biocombustibles son combustibles líquidos de origen biológico que pueden reemplazar gasolina y gasóleo, y se clasifican en bioetanol, biodiésel y biogás. Se dividen en generaciones según la materia prima utilizada, con la primera generación derivando de cultivos alimenticios y la tercera de materiales celulósicos. Aunque ofrecen ventajas como ser renovables y generar empleos, también presentan desventajas como impactos en la biodiversidad y la producción de alimentos.