La ingeniería genética en plantas y animales consiste en la manipulación del material genético para lograr objetivos como nuevas razas más resistentes o productivas. Se han desarrollado plantas resistentes a enfermedades y que producen sustancias farmacéuticas, así como animales modificados para la investigación o la producción. Sin embargo, también existen riesgos asociados con esta técnica y su control por grandes empresas.