El documento resume el estado de los mercados de valores internacionales y se centra en los mercados estadounidenses. Analiza diferentes indicadores técnicos como la relación entre bonos y acciones, la línea de avance-descenso, y la rotación sectorial. Concluye que no hay señales de alerta que pongan en peligro la tendencia alcista de mediano plazo en Estados Unidos, aunque Europa sigue siendo frágil, y que cualquier corrección en el mercado estadounidense probablemente sería limitada.