El documento aborda la frustración de los estudiantes en línea, subrayando que esta situación es consecuencia de problemas recurrentes y no estudiados adecuadamente. Se discuten las repercusiones de esta frustración tanto para los estudiantes como para las instituciones, además de proponer acciones preventivas específicas para mitigar estos problemas. Enfatiza la importancia de la implicación y proactividad del estudiante, así como el papel crucial del docente en la formación en línea.