Este documento describe la historia del libro y las bibliotecas en el siglo XVII. Explica que el libro experimentó un declive en calidad debido a guerras y crisis, aunque surgieron nuevos géneros como las publicaciones periódicas. También surgió la figura del bibliotecario profesional y bibliotecas como la Ambrosiana y Mazarina que abrían al público. A pesar de la decadencia, este siglo sentó las bases para el desarrollo posterior del libro y las bibliotecas.