Las carreras con obstáculos son carreras de atletismo en las que los competidores deben completar una distancia de 2000 a 3000 metros lo más rápido posible saltando 28 vallas fijas y pasando por 7 fosos de agua. Se originaron en competiciones entre pueblos donde los atletas debían sortear obstáculos naturales en su recorrido, y ahora forman parte de los Juegos Olímpicos desde su primera edición.