El caso de Hugo, un niño de 9 años con síndrome de Asperger, presenta desafíos en la interacción social y una alta capacidad intelectual, a la vez que muestra comportamientos obsesivos y dificultad para establecer relaciones con sus pares. Su entorno familiar busca servicios de apoyo y estructura para cubrir sus necesidades, mientras que el tratamiento recomendado incluye terapia conductual, capacitación en habilidades sociales y enfoques de aprendizaje visual. Se proponen diversas estrategias educativas y familiares para mejorar su desarrollo y bienestar emocional.