Los alumnos de alta capacidad exhiben características como rápida adquisición de información, creatividad, independencia y elevada energía, lo que a menudo les lleva a cuestionar métodos de enseñanza y a sentirse frustrados en un ambiente escolar convencional. También presentan desafíos socio-emocionales, como la dificultad para ser comprendidos por sus pares y una tendencia a la auto-crítica y la baja autoestima. A pesar de su potencial, pueden mostrar comportamientos que son inadecuados para su entorno, lo que complica su desarrollo personal y académico.