El síndrome de Asperger fue descrito por primera vez por Hans Asperger en 1944 y se caracteriza por dificultades en la interacción social, la comunicación y la presencia de intereses restringidos. Los niños con síndrome de Asperger a menudo tienen una inteligencia superior a la media pero carecen de habilidades sociales y empáticas. El tratamiento incluye educación, adecuaciones en el aula y terapia psicológica para desarrollar las habilidades sociales y de comunicación.