El paciente, de 28 años, acudió a urgencias con dificultad respiratoria, sudoración, cianosis en las manos, aleteo nasal, dolor en el pecho y cansancio. Presentaba asma desde los primeros años de vida y rinitis alérgica. Tras el examen físico, que reveló sibilancias y tirajes intercostales, fue clasificado con gravedad de crisis asmática grave. Se le administró oxígeno, nebulizaciones con dexametasona y salbutamol cada 15-20 minutos hasta en 3 ocasiones