La paciente acude a consulta por empeoramiento de su asma. Presenta tos persistente, disnea y opresión torácica a pesar de usar terbutalina varias veces al día. La exploración revela sibilancias y un PEF del 65% del máximo. Se trata de una exacerbación moderada-grave del asma desencadenada por una infección respiratoria. Se inicia tratamiento con salbutamol inhalado y corticoides orales.