Adolfo Domínguez comenzó como una sastrería familiar en los años 60 en España. En los 70 abrió sus primeras tiendas y en los 80 se expandió internacionalmente, lanzando su eslogan "La arruga es bella". Actualmente ofrece moda, cosméticos y accesorios a través de tiendas propias y franquicias. El documento analiza el perfil del consumidor de la marca y la percepción de sus productos.