La causalidad no se descubre por la razón sino por la experiencia. Hume argumenta que la idea de causalidad surge de la costumbre de observar que ciertos eventos suelen ocurrir juntos, y no por algún principio racional. Las ideas se originan a partir de impresiones sensoriales, pero no podemos determinar racionalmente por qué inferimos que el futuro seguirá el pasado. La causalidad se basa únicamente en hábitos y suposiciones, no en una conexión necesaria que la razón pueda establecer.