La Revolución Francesa comenzó en 1789 cuando los representantes del tercer estado, compuesto por el estado llano, abandonaron la asamblea de los estados generales debido a que la nobleza rechazó que el voto fuera por persona en lugar de por clase social. Esto llevó a la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789, un símbolo del antiguo régimen que marcó el inicio de la Revolución. Los ideales de libertad e igualdad que motivaron la Revolución han trascendido las fronteras y el tiempo