Las células epiteliales se clasifican según su forma y disposición en capas, siendo fundamentales para la cobertura y revestimiento de órganos. Pueden ser simples o estratificadas, y presentar características como la presencia de queratina. El epitelio de transición, típico del tracto urinario, muestra una capacidad de distensión, variando su forma según el estado de llenado del órgano.