Charles Darwin propuso dos teorías fundamentales sobre la evolución: 1) la teoría de la selección natural, que explica cómo las especies se adaptan a través de la supervivencia diferencial de los organismos mejor adaptados a su entorno, y 2) la teoría de la ascendencia común, que establece que todas las especies descienden de ancestros comunes y que los humanos comparten un antepasado con los simios. Darwin llegó a estas conclusiones tras su viaje de investigación a bordo del Beagle y el estudio de disciplinas como la anatomía comparada