El documento describe el Renacimiento en Europa entre los siglos XV y XVI, un período en el que florecieron el humanismo y los avances científicos. El humanismo se centró en el ser humano y su capacidad racional, tomando inspiración de los autores clásicos. La imprenta y las academias ayudaron a difundir estas ideas por Italia y el resto de Europa. Artistas como Miguel Ángel y Rafael se inspiraron en modelos clásicos y representaron temas seculares, impulsando el desarrollo de las artes.