Los círculos de calidad son grupos voluntarios de empleados que se reúnen periódicamente para identificar y resolver problemas relacionados con su trabajo. Se originaron en Japón después de la Segunda Guerra Mundial para mejorar la calidad y productividad. Los círculos de calidad ayudan a los empleados a participar en la mejora continua de procesos, motivarlos y fomentar la integración entre departamentos.