Este estudio evaluó el impacto a largo plazo de nuevos antidiabéticos orales en el control de la glucosa en 1,583 pacientes con diabetes tipo 2. Los resultados mostraron una reducción significativa pero pequeña en los niveles de hemoglobina A1c a los 6, 12 y 24 meses de tratamiento, aunque los valores no alcanzaron el objetivo óptimo del 7%. La metformina siguió siendo el medicamento más utilizado, demostrando que la introducción de nuevos antidiabéticos sigue las recomendaciones clínicas.