La gastronomía prehispánica en México se basaba principalmente en cuatro productos: maíz, frijoles, calabaza y chile. Los pueblos mesoamericanos utilizaban diversos métodos de cocción como asar, hervir y cocinar en hoyos de piedra. También desarrollaron formas de conservar los alimentos mediante el secado o salado. Una parte importante de su dieta provenía de la caza, pesca y recolección.