Freire describe en su libro "Pedagogía del oprimido" cómo la educación bancaria sirve a los intereses de los opresores al mantener a los estudiantes pasivos. Propone en cambio una educación que libere a oprimidos y opresores por igual mediante un proceso en el que ambos, educadores y educandos, se enseñen mutuamente de manera crítica y activa. La liberación requiere que los oprimidos tomen conciencia de su situación y se comprometan a transformarla a través de la praxis