El documento identifica tres términos relacionados con la intimidad que son frecuentemente equiparados de manera errónea: lo íntimo, lo doméstico y lo privado. Lo íntimo se refiere al espacio subjetivo de la persona, mientras que lo doméstico implica disciplinamiento dentro del hogar siguiendo ciertas reglas. Lo privado se refiere a la propiedad sobre las cosas dentro del hogar.