El documento describe las competencias docentes necesarias para el siglo XXI relacionadas con el uso de la tecnología. Se dividen en herramientas básicas como el uso de hardware, software y procesadores de texto, y herramientas complejas como el uso de presentaciones multimedia, software gráfico e Internet. La lista incluye competencias específicas como el uso de correo electrónico, exploraciones booleanas y paquetes de software educativo.