La fibromialgia se caracteriza por dolor musculoesquelético generalizado y sensibilidad a la presión en puntos específicos. No tiene una causa conocida, pero se cree que factores como estrés, infecciones o accidentes pueden desencadenarla en personas con una anomalía en la percepción del dolor. El tratamiento se enfoca en mejorar el dolor y síntomas a través de ejercicio, cambios de comportamiento y en ocasiones medicamentos, aunque no existe una cura definitiva.