La visión estratégica implica definir objetivos claros en un entorno global complejo, permitiendo tomar decisiones informadas para alcanzar la misión institucional. Una visión efectiva debe ser visualizable, deseable y comunicable, motivando a los equipos hacia el logro de metas. La estrategia, como camino hacia esos objetivos, debe ser flexible y susceptible a ajustes en respuesta a las condiciones cambiantes del entorno.