El mecanismo de Anticitera fue un dispositivo mecánico descubierto en una nave griega hundida en el siglo I a.C. que funcionaba como un ordenador astronómico capaz de predecir eclipses y las posiciones del Sol, la Luna y posiblemente otros planetas con precisión, utilizando engranajes diferenciales, lo que demuestra un alto nivel de conocimiento científico en la antigua Grecia.