El puritanismo fue un movimiento religioso protestante en Inglaterra durante los siglos XVI y XVII, surgido en parte como respuesta a las reformas medias de la Iglesia Anglicana. Los puritanos buscaban purificar su fe y formaron comunidades en América del Norte donde promovieron la alfabetización y la educación, influyendo en el carácter de lo que serían más tarde los Estados Unidos. Su legado persiste en la importancia de centrar la vida cristiana en la palabra de Dios y mantener su relevancia en la actualidad.