La Constitución de 1886 rigió Colombia desde finales del siglo XIX hasta 1991. Abolió el federalismo e instituyó un estado unitario administrador. Dividió el poder en ramas legislativa, ejecutiva y judicial, estableció periodos presidenciales de 4 años y creó los departamentos como división territorial. Fue impulsada por el presidente Rafael Núñez para restaurar derechos a la iglesia y disminuir conflictos entre liberales y conservadores.