El documento trata sobre la contaminación auditiva, definida como el exceso de sonidos que alteran el ambiente normal y pueden causar efectos negativos a la salud como déficit auditivo, estrés, insomnio, y problemas gastrointestinales y cardiovasculares. Explica que la exposición prolongada a ruidos mayores a 85 decibeles puede dañar el oído de forma irreversible, y que aunque el ruido ambiental es común, puede afectar significativamente a quienes viven cerca de fuentes ruidosas. Finalmente, enfatiza la