El documento habla sobre los efectos negativos del ruido excesivo en la salud, incluyendo la pérdida de audición, insomnio, aumento del ritmo cardíaco y falta de concentración. Explica que cuando se expone a ruidos mayores a 75 dBA de forma continua se somete al oído a fatiga auditiva y se arriesga a una sordera progresiva. Además, recomienda formas de controlar el ruido tanto en el hogar, la calle y la escuela para reducir la contaminación sonora.