El documento clasifica los contenidos educativos en tres tipos: conceptuales, procedimentales y actitudinales. Los contenidos conceptuales se refieren a datos, hechos e información, los procedimentales a habilidades y destrezas, y los actitudinales al "saber ser". El documento explica que cada tipo de contenido requiere un enfoque pedagógico diferente y proporciona ejemplos para ilustrarlos.