El documento describe tres fases de la educación inclusiva: 1) Integración, que involucra simplemente incluir a un estudiante diferente sin reconocer sus necesidades; 2) Inclusión, que reconoce las diferencias pero aún enfoca en las necesidades educativas especiales; 3) Inserción, que se basa en principios de diversidad, igualdad y justicia social para satisfacer las necesidades individuales de cada estudiante.