La regulación de la glucemia está regulada por tres procesos interrelacionados: 1) La producción hepática de glucosa a través de la glucogenólisis y gluconeogénesis, 2) La captación y utilización de glucosa por los tejidos periféricos, y 3) Las acciones de la insulina y hormonas antagonistas como el glucagón. La homeostasis de la glucosa depende de un delicado balance entre estos procesos regulados por las hormonas pancreáticas insulina y glucagón.