Copérnico propuso un modelo heliocéntrico del sistema solar donde el Sol está en el centro y la Tierra y otros planetas giran a su alrededor, mejorando las explicaciones del modelo geocéntrico de Ptolomeo. Galileo aplicó el método experimental observando los cielos con su telescopio, descubriendo evidencia que apoyaba la teoría de Copérnico a pesar de la oposición de la Iglesia Católica.